Conducía. Iba por una autopista que no creo que exista, cogí una curva equivocada, y caí de un puente absurdamente alto. Sabía que el golpe iba a ser realmente duro, mortal, y cerré los ojos esperando el impacto… me preparaba para el dolor… pero la caída seguía y seguía… se hizo eterna hasta que abrí los ojos y desperté. Sigo esperando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario