domingo, 26 de enero de 2014

27 Enero 2014

Habíamos escrito una historia juntos. El principio, en letras azules, era completamente mío. El final, en letras rojas, era completamente tuyo. Pero en la mitad había párrafos, frases, palabras, que era imposible saber si habían sido escritas por ti, o por mí.